viernes, 18 de mayo de 2012

Un momento emotivo

Los momentos especiales suelen serlo por las personas y este año en la procesión hemos tenido un momento que ha destacado por encima de todos los demás. Fue en la calle Eduardo Pérez, al poco de salir de la Plaza de la Catedral,  cuando se arrió el paso y se pudieron dedicar unas palabras y la levantá a nuestro costalero José Vicente, Josevi. Este buen amigo ha sido costalero de Jesucristo Resucitado desde que esta Prehermandad creó esa cuadrilla de costaleros y este año por un accidente y los problemas de salud derivados no nos ha podido acompañar debajo del paso.

El capataz, Juan Diego Linares, habla con los costaleros mientras José Vicente, a la derecha en la imagen, escucha con atención.

Pero quiso estar con nosotros y nosotros quisimos estar con él. Que tras unos procesos médicos complejísimos y tras recibir el alta el día anterior, apareciese el Domingo de Resurrección por la calle Cervantes donde los costaleros se preparaban para la procesión fue una sorpresa, y de las grandes, pero fue sobre todo una lección de vida para todos los allí presentes. Y es que se puede ser costalero debajo de un paso y se puede ser costalero en la vida, como este año le ha tocado a José Vicente. Él sabe que las puertas de esta casa están siempre abiertas para él y para lo que quiera. Nosotros, desde luego, no podremos olvidar esa levantá pues fue como brindar por la salud de un buen amigo.